La firmeza no es una actitud negativa

Firmeza
La firmeza es una cualidad que está ligada estrechamente al carácter que cada uno tiene, sin embargo este término no se traduce como tal, se le tiene un mal concepto. Ser una persona firme no significa ser dura o autoritaria, esto va ligado a las convicciones que cada uno tiene.
La actitud firme es la clave para desarrollar seguridad, porque a través de la firmeza podemos despertar la fuerza del carácter, y mostrar cosas con las que no estamos de acuerdo y con las que sí, la firmeza realmente no aprueba ni desaprueba tajantemente, sino que ayuda a valorar, pensar, considerar y aprender a tomar decisiones y expresarse con autenticidad y valor personal.
Es común que la firmeza se confunda con la rudeza, tiranía, porque eso es lo que las personas creemos, que quien más autoritario sea, es más firme, pero esto no es así, una persona firme habla sin ira ni crítica, no hace sentir menos ni ridículo, valora la experiencia como un acto para aprender, propone diálogos en donde cabe la reflexión, no dirige sino sugiere, no rescata sino invita a crear opciones, en la voz hay un tono amigo, comprensivo, amable y que da paz.
La firmeza es un riel suave, una actitud fundamental para desarrollar seguridad. Si quisieras empezar a desarrollar tu seguridad, tendrías que empezar por ser contigo mismo firme, y no autoritario ni severo. Esto quizá te sea difícil de llevar a cabo contigo mismo porque mientras creciste los que te rodearon pudieron enviarte muchos mensajes de reprobación en forma autoritaria, así que tu aprendiste a hacer lo mismo contigo mismo, si observas cuando te hablas o algo no sale como esperas, entonces sueles tomar actitudes autoritarias para contigo mismo.
Si eres muy inseguro, es muy probable que lo que hayas aprendido muy bien de pequeño es que necesitabas comportarte como no eras ni sentías para obtener la aprobación y el cariño de los demás. Así que es muy posible que ahora te debatas constantemente entre la idea de lo que quieres ser y lo que debes ser. Esto te hace tomar muchas veces actitudes de complacencia que te disgustan y que te hacen querer alejarte de aquellos que a tu parecer no te dejan ser lo que eres.
Una forma para empezar a crear más seguridad en ti y a dejar de depender de la aprobación ajena, es empezar por irte atreviendo a ser tu, y vayas viendo las reacciones que provoca ese “Ser tu” en tu vida. Atrévete a decir lo que quieres, lo que no quieres, lo que te gusta o no, y procura dejar de caer en actitudes que no sientes. Si tienes que tomar una decisión y no sabes exactamente cuál es la mejor alternativa, toma aquella que más trabajo te cueste o más reto te represente, pues esto te ayudara a clarificar tu orientación interior. Cuando la tomes, no juzgues los resultados, aprende de ellos. Es importante que, además, aprendas a respetar tu palabra una vez que has tomado una decisión, date un tiempo de consideración y luego que hayas dado tu palabra cúmplela y que tu mente divague si eso que decidiste estuvo bien o no, haz lo que has decidido sin titubeo, esto fortalecerá tu seguridad interior, y tu mente se retroalimentara con cualesquiera sean los resultados.

Existe un miedo a perder, una de las cosas que no te permite este atrevimiento es que muchas veces uno piensa que haciendo esto se perderá el cariño, respeto, confianza o admiración de quienes nos interesan. Sin embargo, debes recordar siempre que es más valioso obtener tu amistad, comprensión y admiración que la de cualquier otro ser humano, si logras sentirte satisfecho y contento con lo que eres, ya no lo necesitaras de los demás, y es justo entonces que lo empezarás a recibir de todos aquellos que te rodean.

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